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Resumen

19/02/2007

La importancia del rebétiko

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De acuerdo con la sugerencia de un lector del blog, he decidido proseguir mi camino con un género musical muy típico de Grecia: el rebétiko. Los orígenes de este género se remontan a mediados del siglo XIX en Asia Menor, siendo en origen canciones de presos y, por lo tanto, su carácter era marginal. Sus letras hablaban de temas como las drogas, la cárcel y cualquier otro tema relacionado con la vida marginal. Cabe señalar que hasta la década de los años veinte drogas como el hachís, la cocaína o el opio no eran aún ilegales en esta parte del mundo. Determinados grupos de población las usaban fundamentalmente para olvidarse de sus problemas.

Los tres núcleos iniciales de desarrollo de este género fueron el Café Aman ("Aman" era un término repetido a menudo durante las canciones al mismo tiempo que se cantaba la letra principal) y el Café Chantant, cafés cabareteros de vida nocturna donde se desarrollaba de manera destacada este género (entonces conocidas las canciones no como "Rebetika" sino como "Esmirnaika", hasta los años treinta), y finalmente la música tradicional griega peninsular que se empezó a trasladar de los núcleos rurales a los urbanos, puesto que la gente emigraba en busca de un empleo en la ciudad. Esto sumado a los exiliados de la península anatólica que llegaban a la península balcánica tras la catástrofe de Asia Menor (1922) dio lugar a la fusión de esta música popular griega con la de Asia Menor, configurando el género rebétiko.

En 1936, con la dictadura de Metaxás quedan prohibidas las canciones de rebétiko, pero ahora se seguirán grabando canciones esta vez con temática legal para la dictadura. Durante la Segunda Guerra Mundial se prohíbe completamente el desarrollo del género, que, ante la imposibilidad de continuar grabándose en Grecia, lo harán los emigrantes griegos en Estados Unidos. Su época dorada se dará entre los años cuarenta y sesenta, fundamentalmente en la década de los años cincuenta.

Podría delimitarse un primer período del rebétiko en que convivieron músicos como Marcos Vamvakaris, Vasilis Tsitsanis y Manolis Hiotis. Vamvakaris nació en 1905 en la isla de Siros, y con doce años se traslada a El Pireo. Allí se busca la vida con distintos oficios al tiempo que aprende a tocar el buzuki y empieza a escribir sus primeras canciones, demostrando ya desde edad temprana un talento especial para la música. Y es este hombre quien, en 1934, graba el primer disco de rebétiko de la historia. Su época dorada se corresponde con el periodo anterior a la Segunda Guerra Mundial, pero después de esta llega una etapa muy difícil en la que cae en el olvido no sólo él, sino el género rebétiko en su conjunto, y a finales de los años cincuenta se produce un renacimiento para ambos, Vamvakaris llega a ser considerado uno de los más importantes compositores de rebétiko, y nuevas voces cantan sus canciones. Muere en Atenas en 1972.

Vasilis Tsitsanis quizá sea el que más éxito cosechó en esta primera etapa del rebétiko. Él nació en Tríkala (Tesalia) en 1915, y también desde edad temprana mostró su gran habilidad para la música: aprendió a tocar el violín, el buzuki y la mandolina. Su primera grabación la realiza en 1937. Durante la Segunda Guerra Mundial residió en Tesalónica, donde escribió algunas de sus canciones, grabadas al terminar la guerra. Vuelve a Atenas en 1946 y a partir de este momento con este compositor el género rebétiko comienza a abrirse a un público más amplio, con una temática que se acerca más al pueblo, alejándose ya un poco de los temas marginales. Con él se populariza el rebétiko, saliendo de los ambientes marginales en los que hasta el momento había estado relegado. En la década de los cincuenta el rebétiko ligero (conocido como "arjondorebétiko") alcanza con él su mayor éxito y expansión. En 1984 muere en Londres, pero fue enterrado en Atenas.

Manolis Hiotis es otro destacado rebetis, nacido en 1920, conocido por ser uno de los primeros en tocar el buzuki tetracordal y por abrir este instrumento a diversas posibilidades musicales. Usó nuevos ritmos para su época y se vio bastante influenciado por la música popular latina y europea. Murió en 1970.

Para información más detallada sobre el rebétiko, les dejo dos enlaces muy interesantes:

http://www.rebetiko.gr (En griego y en inglés)

http://www.rebetikorow.com (En inglés)

19/02/2007 11:25 Autor: Annula. Enlace permanente. Tema: Música griega Hay 7 comentarios.

23/02/2007

El poeta Yorgos Seferis

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Yorgos Seferiadis (Seferis es su pseudónimo): el premio Nobel de literatura de 1963. Se trata de un poeta griego nacido en Esmirna en 1900 que en 1914 se traslada a Atenas y allí comienza a escribir sus primeros poemas. En 1918 se traslada a París, donde comienza sus estudios de Derecho, y permanece allí hasta 1924. Colabora entonces con una revista estudiantil llamada “Altar”, en la que participa bajo el pseudónimo de Yorgos Skaliotis. No le pudo resultar de ningún modo ajeno el dolor producido por la Catástrofe de Asia Menor que sufría en aquel entonces Grecia, así que pasó una etapa bastante inestable con crisis emocionales y continuo sufrimiento. También en esta etapa escribe algunos poemas en francés. Al terminar sus estudios pasa unos meses en Londres y finalmente regresa a Atenas en 1925. Cuando lee las Memorias de Makriyannis queda fascinado y las relee una y otra vez, llegando a afirmar que de esta forma Makriyannis fue su más firme maestro. Cuando su padre Stelios es nombrado rector de la Universidad de Atenas en 1933 se trasladan a Plaka. Participa en varias ocasiones como agregado del Ministerio de Asuntos Exteriores y Secretario de la Embajada. En 1942 se dirige a El Cairo como jefe de la Dirección de Prensa e Información del Gobierno Griego. Allí, y en Alejandría, da conferencias sobre el poeta Palamás y sobre Makriyannis. Colabora en Alejandría con los intelectuales progresistas de la Organización por la Liberación de Grecia (EAS). Posteriormente también es nombrado director de la Secretaría Política del regente y asesor del Teatro Nacional. Fue además embajador en Londres, en el Líbano, Siria, Jordania e Irak. Fue nombrado doctor Honoris Causa por la Univerdad de Cambridge, donde habitualmente se pronunciaban los nombramientos en latín. Pues bien, esta ocasión constituyó una excepción, ya que el nombramiento de Seferis se pronunció en griego clásico. También fue nombrado doctor Honoris Causa por las Universidades de Tesalónica, de Princeton y de Oxford. Recibió, además del ya nombrado premio Nobel, el Palamás y el Foyle. En 1969 redacta un manifiesto contra la dictadura que le supone la pérdida de su título de Embajador honorífico y, cuando muere dos años después en Atenas, su entierro se convierte en una multitudinaria manifestación contra la dictadura. Durante este acto se cantan su poema Άρνηση (Negación, con música de Theodorakis), la canción popular cretense Πότε θα κάνει ξαστεριά (Cuándo habrá un cielo estrellado) y el himno nacional.

Es uno de los poetas más destacados de la generación de los años treinta, en su producción poética escrita en lengua demótica (la lengua popular) encontramos conjuntos de poemas bajo los títulos de Estrofa, uno de los títulos más significativos, ya que supuso una nueva corriente en la poesía griega; Canto de amor, La Cisterna, Leyenda, Gimnopedia, Cuaderno de ejercicios I y II, Diario de a bordo I, II y III, El Zorzal, Estratís el marinero, y Tres poemas secretos. Abundan en la poesía de Seferis las referencias históricas y mitológicas, al tiempo que bailan en su poesía ciertos ecos homéricos para mostrar que el hombre de ayer y el de hoy presentan la misma personalidad y la misma esencia. También escribió Seferis un conjunto de interesantes ensayos con sus reflexiones personales: en ellos habla de la poesía, de la lengua en la poesía griega, de personajes como Sikelianós, Makriyannis, Kostís Palamás, Kalvos o Konstantino Katsímbalis.

Les dejo con un par de poemas:

NEGACIÓN

En la playa escondida

y blanca como paloma

tuvimos sed un mediodía

pero el agua era salada.

 

En la arena dorada

escribimos su nombre;

suave sopló la brisa

y la letra se borró.

 

Con qué coraje, con qué aliento,

con qué deseos y pasión

tomamos nuestra vida: ¡qué error!

y la vida tuvimos que cambiar.

 

SOBRE UN VERSO EXTRANJERO

Dichoso quien hizo el viaje de Odiseo.

Dichoso si al marchar sintió firme la coraza de un amor

extendida por su cuerpo, como las venas donde

bulle la sangre.

 

De un amor con cadencia sin fin, invencible como la

música y eterno

porque nació cuando nacimos y cuando nos muramos, si es

que muere, ni nosotros ni nadie lo sabe.

 

Pido a Dios que me ayude a decir, en un momento de gran

felicidad, cuál es este amor:

me siento a veces rodeado del exilio y escucho su lejano

bramido como el fragor del mar mezclado con la

borrasca inexplicable.

 

Una y otra vez surge ante mí el fantasma de Odiseo, con

los ojos arrasados por la sal de las olas

y por el deseo maduro de ver de nuevo el humo que brota

del hogar de su morada y su perro ya viejo

aguardándole a la puerta.

 

Inmenso él, se detiene musitando tras sus barbas encanecidas

palabras en nuestra lengua, como la hablaban

hace tres mil años.

Extiende una mano encallecida por las jarcias y el timón,

con la piel curtida por el cierzo, la canícula

y las nieves.

 

Parece querer arrojar de nosotros mismos al Cíclope

sobrehumano que mira por un único ojo, a las Sirenas

que te imponen el olvido, si las escuchas,

a Escila y Caribdis:

a tantos monstruos extraños que nos impiden pensar que

también él fue un hombre que luchó en el mundo

con cuerpo y alma.

 

Es el gran Odiseo: aquel que sugirió construir el caballo

de madera con el que los aqueos conquistaron

Troya.

Sueño que viene a enseñarme cómo construir yo un caballo

de madera con el que conquistar mi propia Troya.

 

Habla quedo y tranquilo, sin esfuerzo, parece conocerme

como un padre

o como uno de esos viejos marineros que apoyados en sus

redes - cuando había tormenta y bramaba el viento -

me decían, en mis años infantiles, la canción de Erotócrito

con lágrimas en los ojos

- temblaba yo en medio de mi sueño al escuchar la triste

suerte de Areti al bajar los peldaños de mármol.

 

Me dice el penoso esfuerzo de sentir las velas de tu

nave henchidas de nostalgia y de tu alma

convertida en timón.

Y también que estás solo, inmerso en la tiniebla de la

noche y a la deriva como la parva en la era.

 

La amargura de ver naufragar a tus amigos entre los

elementos dispersos: uno a uno.

Y qué vigor extraño sientes al hablar con los muertos

cuando los vivos que quedaron ya no bastan.

 

Habla... Aún veo sus manos que sabían comprobar si estaba

bien tallado, a proa el mascarón

que me den un sereno mar azul en el corazón del invierno.

 

Trad: Pedro Bádenas de la Peña

Extraído de: Poesía completa , Yorgos Seferis: Ed. Alianza, Madrid, 1989

 

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23/02/2007 22:35 Autor: Annula. Enlace permanente. Tema: Literatura griega Hay 5 comentarios.

24/02/2007

El sirtaki de Zorba el griego

Zorba el griego bailado en una taberna...

Ingeniosa manera de tocar un sirtaki:

El sirtaki en una fiesta familiar:

El sirtaki en bailes de salón:

Zorba el griego en versión de discoteca:

 

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24/02/2007 10:50 Autor: Annula. Enlace permanente. Tema: Música griega Hay 2 comentarios.

26/02/2007

Los Himnos Homéricos, Homero, recuerdos...

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En primero de carrera nuestra profesora de griego nos mandó leer el Himno a Afrodita de los Himnos Homéricos. Se trata de una historia breve que me resultó tan amena que cuando mi hermana me preguntó que qué quería para mi cumpleaños le respondí que quería los Himnos Homéricos. Guardo un grato recuerdo de aquella noche en que me leí aquel himno sin un breve respiro, disfrutando de la historia en la que Afrodita se enamora del mortal Anquises y lo seduce, naciendo de esta relación entre diosa y mortal el héroe Eneas. Es, sin duda, el que mejor recuerdo, pero no puedo olvidar los buenos ratos que he pasado (y seguramente pasaré de nuevo) con este libro. Lo que es una lástima es que de estos treinta y tres himnos la mayoría aparezcan ya muy fragmentados y se conserven tan poquitos enteros.
Sin saber si será Homero o no el responsable de estos himnos épicos (parece ser que en realidad no eran suyos, pero por sus ecos homéricos han sido denominados así tradicionalmente) no puedo dejar de recordar la primera vez que leí la Odisea. Fue con once años y durante un verano, y entonces comencé a notar que los clásicos me marcaban de un modo especial. Desde entonces mi libro favorito ha sido siempre la Odisea, que volví a leer en ocasiones posteriores (y que pienso volver a hacerlo). Y resulta que fue el primer libro que me leía de un autor griego, quizá también de la literatura grecolatina, aunque no recuerdo exactamente si leí primero la Odisea y después Los Gemelos de Plauto, o fue al revés. En cualquier caso estos dos libros fueron mis primeras lecturas de las clásicas Grecia y Roma, y ambas me entusiasmaron completamente. De Homero me deslumbraban su narración y las maravillosas historias que me contaba; con Los Gemelos me moría de la risa. Tanto Homero como el latino Plauto se quedaron desde entonces grabados de una forma especial en mi memoria y no puedo dejar de recordarlos con cierto cariño desde aquella etapa en que comenzaba a ver su final la luz de mi infancia.

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26/02/2007 16:09 Autor: Annula. Enlace permanente. Tema: Literatura griega No hay comentarios. Comentar.

Cita con Elytis el seis de marzo

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Asisto asiduamente al seminario de literatura neohelénica que se celebra cada martes en mi facultad (Filología, Universidad Complutense de Madrid) y que organiza ya por segundo año consecutivo mi profesora de griego Penélope Stavrianopulu. Ha preparado para este año un recital poético musical en memoria de Odysseas Elytis que promete mucho, puedo afirmarlo sobre todo porque tuve la ocasión de asistir durante unos instantes a uno de los ensayos y lo que pude ver me pareció sensacional. Así que desde aquí quiero invitaros, en nombre de Penélope, que nos ha rogado encarecidamente que llevemos a nuestros amigos, conocidos y a cuanta gente podamos, y en el mío, a asistir a este recital que se celebrará el martes seis de marzo a las siete y media de la tarde en el paraninfo de la facultad de filología de la Universidad Complutense de Madrid, y cuya asistencia es libre y gratuita. No habrá problemas de sitio, nunca he visto el paraninfo abarrotado, ¡pero a ver si en esta ocasión conseguimos llenarlo! Espero que se anime mucha gente y podamos disfrutar del espectáculo con las poesías de Odysseas Elytis y la música de compositores tales como Mikis Theodorakis, Manos Hadjidakis, Yannis Markópoulos...

Antes de este recital, el Dr. Don José Antonio Moreno Jurado ofrecerá en el aula A-44 de la facultad, a las cuatro y media de la tarde, una de las conferencias que forman parte de este II seminario de literatura neohelénica, cuyo título es: Odiseo Elitis: Arte y autenticidad. La duración aproximada de las conferencias es de una hora.

Para más información sobre Odysseas Elytis les dejo estos enlaces de interés:

Breve biografía de Odysseas Elytis

Bibliografía y un par de poemas


 

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26/02/2007 16:27 Autor: Annula. Enlace permanente. Tema: Literatura griega Hay 7 comentarios.


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