El canto de las sirenas

No lo he podido evitar. Grecia evoca para mí dulces cantos de sirena que me arrastran con fuerza hacia su costa, hacia sus esencias y perfumes. Me llama cada día en forma de poesía, de canción, en una melodía, o con parte de su glorioso pasado y riqueza cultural. Intento contenerme pero después pienso: "¿Y para qué?". En realidad Grecia forma parte de mi ser, su aroma desprende olores que me conducen hacia un estado de bienestar y felicidad que cualquiera desearía sentir. ¿Qué peligro podría haber? No creo que deba renunciar al placer de disfrutar del mundo griego. De hecho decidí entrar de lleno en el mundo clásico al tomar la decisión de cursar estudios de Filología Clásica, en los cuales me encuentro actualmente en el cuarto curso, y una vez dentro he seguido penetrando con mayor profundidad en el mágico universo de las letras y el arte griegos. Quiero, así pues, exponer en este sitio un pedazo de mi ser, y por lo tanto en la medida de lo posible y según sea capaz, un pedazo de Grecia. Yo seguiré a las sirenas.
3 comentarios
Mariana Alvez -
http://sietesirenasvasaquererpecar.blogspot.com
Ana Rosa Díaz -
¡Saludos!
Ana -
Enhorabuena por el blog, seguro que entraré más de una vez.
Por cierto, ¿podríamos incluirlo en Chiron?