Blogia

Filohelenismo // Φιλελληνισμός

La Papisa Juana

La Papisa Juana

El último libro que he leído es una obra griega de finales del siglo XIX, supongo que no muy conocida entre el público hispanohablante. Tuve la ocasión de encontrar ese libro hace unos días al precio de un euro, ocasión que sin dudarlo aproveché. Es una traducción a partir del inglés, hecha por Lawrence Durrell, quien la tradujo del griego al inglés. La Papisa Juana es una obra de Emmanuel Royidis (sigo la misma transcripción de la edición) inspirada en una antigua leyenda medieval, según la cual el papa Juan VIII era en realidad una mujer. La obra fue de lo más controvertido en su época, levantó no poco revuelo y su autor fue excomulgado.

Citando el último párrafo de la contraportada del libro, Lawrence Durrell dice sobre esta novela: "Es una obra maestra de irreverencia, ingeniosa y un poquito indecorosa... una especie de breve informe sobre la historia y las desventuras de Eros, desde que el cristianismo lo transformó, de ser un dios, en un movimiento secreto de resistencia".  Edición de Edhasa.

Sobre La Papisa Juana he encontrado un documento interesante, con información más detallada, que enlazo a continuación:

http://www.juntadeandalucia.es/cultura/opencms/export/download/bibhuelva/La-papisa-Juana-Royidis.pdf

Me consta además que sobre esta novela se hizo una película allá por 1972. No la he visto, pero la novela sí la he leído, y desde luego me parece recomendable, por eso decido compartir toda esta información con los lectores del blog.

Gia ena leptó - Por un minuto (también de Anna Vissi)

Για ένα λεπτό / Άννα Βίσση  --  Por un minuto - Anna Vissi

Είναι τα μάτια σου που είναι σαν ουρανός,
Μια πόλη του βορά στο βλέμμα σου χωρά.
Είναι ο ήλιος σου που είναι ο πιο φωτεινός στη γη

Είναι τα χείλη σου που λέγανε σ’ αγαπώ
Μου έβαλαν φωτιά, μα έφυγαν μακριά.
Είναι τ’ αστέρια σου που περιμένω να δω ξανά

Να μπορούσα να ’μουν θάλασσα εγώ
στη Θεσσαλονίκη να ’ρθω να σε βρω.

Είναι τα μάτια σου που είναι σαν ουρανός
όταν χορεύουμε σαν δυο πλανήτες στο φως.
Είναι το γέλιο σου,είναι το δάκρυ σου
είναι οι μέρες σου,είναι τα βράδια σου.

Είναι τα χείλη σου που λέγανε σ’ αγαπώ
μου έβαλαν φωτιά, μα έφυγαν μακριά.
για μια σου λέξη μόνο τραγουδάω και ζω ξανά.

Για ένα λεπτό
θέλω να φύγουμε σε κάποιο αστέρι.
Ένα λεπτό
αυτά που ξέρουμε, κανείς δε ξέρει.
Να μπορούσα να ’μουν θάλασσα εγώ
στη Θεσσαλονίκη να ’ρθω να σε βρω
Για ένα λεπτό.

Είναι το άρωμά σου που ποτέ δε ξεχνώ
και μια φωτογραφία που ’χει μείνει εδώ.
Είναι όσα ζήσαμε, όσα αφήσαμε
όσα κρατήσαμε και όσα σβήσαμε.
Είναι τα μάτια σου που είναι σαν ουρανός,
Μια πόλη του βορά στο βλέμμα σου χωρά.
Είναι ο ήλιος σου που με γεμίζει με φως ξανά

Για ένα λεπτό
θέλω να φύγουμε σε κάποιο αστέρι.
Ένα λεπτό
αυτά που ξέρουμε κανείς δε ξέρει.
Να μπορούσα να ’μουν θάλασσα εγώ
στη Θεσσαλονίκη να ’ρθω να σε βρω
Για ένα λεπτό.

Να μπορούσα να ’μουν θάλασσα εγώ
στη Θεσσαλονίκη να ’ρθω να σε βρω.

Για ένα λεπτό...

Να μπορούσα να ’μουν θάλασσα εγώ
στη Θεσσαλονίκη να ’ρθω να σε βρω.

Por un minuto - Anna Vissi

Tus ojos son como el cielo,

una ciudad del norte avanza en tu mirada.

Tu sol es el más luminoso de la Tierra.

 

Son tus labios los que decían "te quiero",

me echaron fuego, pero se marcharon lejos.

Son tus estrellas las que espero ver de nuevo.

 

Ojalá yo pudiera ser mar

para ir a Tesalónica a tu encuentro.

 

Son tus ojos que son como el cielo

cuando bailamos como dos planetas, en la luz.

Es tu risa, es tu lágrima,

son tus días, son tus noches.

 

Son tus labios los que decían "te quiero"

me echaron fuego, pero se marcharon lejos.

Son tus estrellas las que espero ver de nuevo.

 

Por un minuto

quiero que nos vayamos a alguna estrella.

Un minuto,

eso que tú y yo sabemos, nadie lo sabe.

Ojalá yo pudiera ser mar

para ir a Tesalónica a tu encuentro,

por un minuto.

 

Es tu perfume del que jamás me olvido

y una fotografía que se ha quedado aquí.

Es cuanto hemos vivido, cuanto hemos dejado

cuanto hemos conservado y cuanto hemos borrado.

Son tus ojos que son como el cielo,

una ciudad del norte avanza en tu mirada.

Es tu sol que me llena de luz de nuevo.

 

Por un minuto

quiero que nos vayamos a alguna estrella.

Un minuto,

eso que tú y yo sabemos, nadie lo sabe.

Ojalá yo pudiera ser mar

para ir a Tesalónica a tu encuentro,

por un minuto.

Vida en el recuerdo

Hago un pequeño paréntesis en la actividad habitual del blog para dedicar este artículo a una latinista fallecida este pasado 3 de septiembre, Ana María Aldama Roy. Mi intención es la de rendir un pequeño homenaje desde este humilde espacio a esta profesora de Filología Latina de la Universidad Complutense de Madrid, excelente filóloga y también gran persona. En representación de los que un día fuimos sus alumnos, quisiera expresar mi más sentido pésame y hacer llegar mis (nuestras, las de sus alumnos) condolencias a sus seres más cercanos. Siempre recordaremos su amabilidad y dedicación, y esa actitud cercana que mantuvo en todo momento con el alumnado.

Acabo de leer otro pequeño homenaje que le ha rendido uno de sus compañeros de departamento, Francisco García Jurado, en el que aprovecha para establecer un momento de reflexión.

Descansa en paz, Ana, siempre quedará la vida en el recuerdo.

Kanenas- Anna Vissi

Ενα σύννεφο περαστικό ήταν κι αυτό καρδιά μου,
βροχούλα καλοκαιρινή,
μα δε ταιριάζει στην ιδιοσυγκρασία τη δικιά μου
στοιχήματα να χάνω στο΄χω πει.
Εμείς θα είμαστε μαζί.

Κανένας μωρό μου δεν μπαίνει ανάμεσά μας,
σκοτώνω σου λέω για χάρη του έρωτά μας,
κανένας στο κόσμο εμπόδιο δεν θα γίνει,
τίποτα εμάς τους δυό δεν μας χωρίζει.

Κανένας μωρό μου δεν μπαίνει ανάμεσά μας,
σκοτώνω σου λέω για χάρη του έρωτά μας,
κανένας στο κόσμο εμπόδιο δεν θα γίνει,
τίποτα εμάς τους δυό δεν μας χωρίζει.

Οχι... όχι... το χέρι δεν στο αφήνω.
Οχι... όχι... δεν πάω πουθενά.

Είμαστε θνητοί και είναι ανθρώπινο να κάνω λάθη
μα υπάρχουν ελαφρυντικά.
Μη πιστεύεις οτι μεταξύ μας κάτι έχει αλλάξει,
στ΄ορκίζομαι όλα είναι όπως παλιά.
Εσύ είσαι απ΄όλα πιο ψηλά

Κανένας μωρό μου δεν μπαίνει ανάμεσά μας,
σκοτώνω σου λέω για χάρη του έρωτά μας,
κανένας στο κόσμο εμπόδιο δεν θα γίνει,
τίποτα εμάς τους δυό δεν μας χωρίζει

Κανένας μωρό μου δεν μπαίνει ανάμεσά μας,
σκοτώνω σου λέω για χάρη του έρωτά μας,
κανένας στο κόσμο εμπόδιο δεν θα γίνει,
τίποτα εμάς τους δυό δεν μας χωρίζει.

Οχι... όχι... το χέρι δεν στο αφήνω.
Οχι... όχι... δεν πάω πουθενά.

Κανένας μωρό μου δεν μπαίνει ανάμεσά μας,
σκοτώνω σου λέω για χάρη του έρωτά μας,
κανένας στο κόσμο εμπόδιο δεν θα γίνει,
τίποτα εμάς τους δυό δεν μας χωρίζει.

Una nube pasajera fue también eso, mi corazón,

una lluvia de verano,

mas no encaja con mi propia idiosincrasia

perder apuestas, te lo tengo dicho.

Nosotros estaremos juntos.

 

Nadie, cariño, se interpone entre nosotros,

te digo que podría llegar a matar por nuestro amor.

Nadie en el mundo será un obstáculo,

nada nos puede separar a nosotros dos.

 

No... no... la mano no te la dejo

No... no... no voy a ningún lado

 

Somos mortales y es humano equivocarse

mas existen atenuantes.

No creas que entre nosotros dos algo ha cambiado,

te juro que todo sigue como antes,

tú estás por encima de todo.

 

Nadie, cariño, se interpone entre nosotros,

te digo que podría llegar a matar por nuestro amor.

Nadie en el mundo será un obstáculo,

nada nos puede separar a nosotros dos. [bis]

 

No... no... la mano no te la dejo

No... no... no voy a ningún lado

 

Nadie, cariño, se interpone entre nosotros,

te digo que podría llegar a matar por nuestro amor.

Nadie en el mundo será un obstáculo,

nada nos puede separar a nosotros dos.

 

Anna Vissi es una cantante grecochipriota que es conocida como la Madonna griega, empezó en el mundo de la música allá por 1973, y hasta ahora es la que más discos ha vendido en Grecia. Es la cantante de música moderna más internacional de Grecia, y muy popular en los Estados Unidos. En 2006 participó en el Festival de Eurovisión representando a Grecia, con "Everything", y era su tercera vez en dicho festival. La primera vez que apareció en él fue en 1980, representó a Grecia. En 1982 representó a Chipre, su país natal.

No me cabe ninguna duda de que la mayoría de visitantes del blog ya la conocerán de sobra, y muchos aficionados a su música quizás echaran de menos alguna canción suya en este espacio: desde luego hay gente que me lo ha pedido, así que aquí está, una de mis canciones favoritas de Vissi.

 

Sobre "helenos" y "griegos"

Sobre "helenos" y "griegos"

Los dos nombres que conocemos para denominar ese país cuya capital es Atenas, son Grecia y Hélade, y provienen, una vez más, del mundo mítico. A continuación explicaré los orígenes de ambos términos.

Para los investigadores es una certeza que los griegos no son la población autóctona de Grecia, sino que llegaron a la península Balcánica en una fecha no muy bien conocida, pero se cree que debió de ocurrir en torno a 1900 a.C.

Según nos cuenta Hesíodo esta oleada de inmigrantes procedería de la zona norte de los Balcanes (concretamente, Tesalia, especifica), y allí reinaba Helén (o Heleno), hijo de Deucalión, que es el personaje que dio nombre a los pobladores con la denominación "helenos". Heleno es una forma masculina de la diosa-Luna Hele o Helena.  Helén tenía tres hijos: Juto, Eolo y Doro. Los dos últimos son los que, a su vez, dan nombre a los eolios y los dorios.  Y Juto tuvo un hijo llamado Ión, que es el que da nombre a los jonios. Así pues, he aquí ya tenemos el nombre general de este conjunto de población y también de las tres estirpes en que ellos mismos se consideraban divididos. 

Helén se casó con Orséis y se estableción en Tesalia, donde le sucedió su hijo mayor, Eolo.

Su hijo menor, Doro, emigró al monte Parnaso, y allí fundó la primera comunidad doria. El mediano, Juto, huyó a Atenas tras una acusación de robo por parte de sus hermanos, donde se casó con Creúsa, hija de Erecteo, y con ella tuvo dos hijos: Ión y Aqueo. Así que los jonios, eolios, aqueos y dorios son descendientes de Heleno, padre de todas las estirpes helenas.

Los jonios y los eolios fueron convencidos por los pobladores que ya habitaban aquellos territorios para que rindieran culto a la triple diosa y cambiaran sus costumbres sociales en consecuencia, convirtiéndose entonces en "griegos" ("graikoi"= adoradores de la Diosa Gris, o Vieja). La Parian Chronicle nos informa de que este cambio se produjo en el año 1521 a.C.

Como curiosidad, añadir que los griegos denominan a su país con un nombre derivado de Heleno, pues tenemos "Ellás" o "Elláda" (léanse "elás" y "eláda"), mientras que por lo general los extranjeros lo hacemos con el nombre derivado de la Diosa Gris, Grecia (español, catalán, rumano e italiano), Grécia (gallego y portugués), Greece (inglés), Grèce (francés), Griechenland (alemán), Grecja (polaco), Kreikka (finés), Görögország (húngaro), Grezia (vasco), Griekenland (holandés), Grekland (sueco),  Grekenland  y Hellas !!!(noruego), Recko (checo, con un sombrero vuelto sobre la R), Grækenland (danés)...

En efecto, esta parece la regla general... sin embargo también nos encontraremos con otros casos (no sé si habrá en alguna lengua más cuya denominación derive de Heleno, aparte del propio país heleno y el noruego), que se desvían de esta tónica general. Así, por ejemplo, los turcos llaman a Grecia con el siguiente nombre: Yunanistan.

La ilustración de este post corresponde a una pintura de Deucalión y Pirra, los padres de Helén, los que vivieron el diluvio universal de la mitología griega, es decir, los equivalentes de la leyenda del Arca de Noé en el cristianismo. Es un cuadro de Andrea del Minga, Deucalión y Pirra después del diluvio, del año 1570.

La zorra y su cola

"Fíjate en la señora Poniro, la zorra. ¿No te parece que está pensativa? ¿Sabes por qué? Porque está reflexionando sobre qué astucia desarrollar para llevarse una buena tapa. Pero allí por donde caminaba descuidada, ay, es cogida en una trampa. Afortunadamente no fue capturada entera, sino solamente su cola, y poniendo todas sus fuerzas en ello logró liberarse. Jadeante, corrió hasta llegar al riachuelo. Pero tan pronto como se agachó para beber agua, ¿qué era lo que veía? ¡La trampa le había cortado la cola!.

- ¡Pero bueno! ¿Qué me ha pasado? - gritó. - ¿Qué voy a hacer ahora? ¿Las demás zorras tendrán su hermosa cola frondosa y yo estaré sin cola como un mono? ¡Tengo que pensar en algo! ¿Qué podría hacer?

De repente le vino un pensamiento, empezó a correr fuera de todas las guaridas de zorros y a gritar:

- ¡Venid todas las zorras a la plaza, tengo que daros importantes noticias!

Y en poco tiempo se habían reunido en la plaza tanto las pequeñas como las grandes:

- Tengo que deciros una importante novedad - les dijo la señora Poniro -. He descubierto que la cola es la parte más innecesaria de nuestro cuerpo. Y no está nada de moda que una zorra la tenga. Es una inconveniencia y además de esto es un peso innecesario. Por eso yo, como podéis ver, he cortado la mía propia para daros un buen ejemplo. Corred entonces y cortaos la vuestra también. No debe quedar ninguna con cola.

Las zorras escuchaban y se giraban a mirar sus colas. Sin embargo, una de ellas, la más inteligente, le dijo:

- A otro lobo con ese cuento, señora Poniro. Porque, quién sabe con qué descuido habrás perdido la tuya, y ahora pretendes arrastrarnos para que nos cortemos también nosotras la nuestra. Te hemos pillado, astuta. Eso es lo que te conviene. Así que quédate tú sola sin tu cola, y nosotras con nuestra hermosa cola.

Y todas se marcharon observando sola a la astuta zorra que miraba entristecida su cola cortada."

Cuento popular griego, traducido de la siguiente dirección: 

http://sites.google.com/site/paramythotopos/greek-tales/alepou

Eres la noche con los enigmas - Haris Alexiou

 

Κρύωνα και σκέπασαν το σώμα μου
τα δυο σου βλέφαρα.
Δίψασα και μ’ έλουσαν του γέλιου σου
τα δροσερά νερά.

Καλέ μου,
είσαι ο ήλιος που ονειρεύομαι
και τ’ αστέρι που πορεύομαι.
Είσαι η μέρα με τα κύματα
και η νύχτα με τα αινίγματα.

Είσαι όλα κι άλλα τέσσερα
κι έχω μάτια δεκατέσσερα,
μη σε χάσω γιατί χάθηκα
λουλουδάκι και μαράθηκα.

Πες μου αγαπημένε μου τ’ αγάλματα
τι λεν με τα πουλιά
Πες μου για τα σύννεφα, το σούρουπο
και τα τρελά φιλιά

 

Tenía frío y cubrieron mi cuerpo

Tus dos párpados.

Tenía sed y me empaparon de tu risa

Las frescas aguas.

 

Mi bien,

Eres el sol con el que sueño

Y la estrella por la que camino.

Eres el día con las olas

Y la noche con los enigmas.  

 

Lo eres todo y aun cuatro cosas más,

Y yo tengo catorce ojos,

No te vaya a perder, porque yo me perdí,

Cariño, y de pena me consumí.

 

Dime, querido, qué dicen las estatuas

Con las aves.

Háblame sobre las nubes, el crepúsculo

Y los besos que enloquecen.

Una anotación sobre "Peloponeso"

Una anotación sobre "Peloponeso"

Acerca de la etimología de la palabra Peloponeso, esa interesante área de Grecia donde se hallan Micenas, Epidauro, Monemvasiá, Delfos... pues halla sus orígenes en el personaje mitológico de Pélope (Pélope + nesos=isla=  isla de Pélope), un descendiente de Tántalo. Este, a su vez, era un descendiente de Zeus, que se había establecido en el monte Sípilo, en Lidia. Tántalo invitó a los dioses Olímpicos a un banquete cuyo plato fuerte no era sino la carne troceada de su hijo Pélope, servida en un guiso. Los dioses se percataron de esta siniestra circunstancia y no quisieron probar la comida, con la excepción de Deméter que, apenada por la pérdida de su hija, mordió el trozo que le había sido ofrecido. Finalmente las divinidades revivieron a Pélope restaurándolo en el interior del caldero, y para compensar el trozo arrancado por Deméter le colocaron un hombro de marfil. En consecuencia los dioses castigaron para siempre a Tántalo, a quien condenaron a pasar eternamente hambre y sed, en medio de árboles frutales y un río que nunca podría alcanzar.

Posteriormente Pélope se instaló en la la región del Peloponeso (que luego tomó su nombre). Allí compitió en una carrera de carros con Enómao, que ofrecía la mano de su hija y su reino a quien lograra vencerle. Con la ayuda del cochero del rey, Mírtilo, Pélope obtuvo la victoria y Enómao murió en la carrera. Pélope se casó entonces con Hipodamía, la dama prometida, y eliminó a Mírtilo. De ellos nacieron varios hijos, de los cuales los dos mayores (Atreo y Tiestes) fueron instigados por su madre a que mataran a su hermano Crisipo, el preferido de su padre. Ellos se exiliaron en Micenas, y allí se disputaron el trono del lugar, de manera que finalmente fue Atreo el que resultó vencedor y lo consiguió, después se vengó y le sirvió a su hermano Tiestes en un banquete la carne de sus propios hijos. Cuando Tiestes lo supo, se alejó maldiciendo a su hermano.

Para dar cumplimiento a la venganza prometida por Tiestes, este engendró en su propia hija, Pelopia, a Egisto, aquel que al cabo de un tiempo terminaría dando muerte al primogénito de Atreo, Agamenón, el heredero de los reinos de Micenas. Tras el rapto de Helena, tanto Agamenón como su hermano Menelao (el esposo de Helena), marcharon contra Troya, para lo cual, con ánimo de ser favorecidos en su navegación, Agamenón sacrificó en Áulide a su hija Ifigenia.

En Micenas, Clitemnestra, su esposa, irritada por el sacrificio de su hija, traicionó al ausente Agamenón con su primo Egisto. Y cuando Agamenón regresó, habiendo vencido en Troya, lo asesinó -junto con su cautiva Casandra, la profetisa hija de Príamo -. Sus hijos Orestes y Electra, unos años después, se encargaron de vengar a su padre matando a su madre, y luego a Egisto.

Para la versión del mito ofrecida en el blog me he basado en la fuente de Introducción a la mitología griega de Carlos García Gual, en la Editorial Alianza.