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Filohelenismo // Φιλελληνισμός

Conciertos de Elefthería Arvanitaki y Haris Alexiou

Con un poco de retraso, pero a tiempo aún, os pongo el enlace con la información sobre los conciertos que dará este año Elefthería en España, y para conseguir las entradas, pulsando el enlace de la ciudad que os interese:

 

Viernes, 25 Abril - Concierto: Castellón
Sábado, 26 Abril - Concierto: La Coruña
Lunes, 28 Abril - Concierto: Zaragoza

Jueves, 1 Mayo - Concierto: Donostia - San Sebastián

 

Sobre Haris Alexiou, amplío la información: puse una entrada anunciando que el 11 de junio estará en Madrid. Pues bien, el 10 de junio dará concierto en Barcelona:

Martes, 10 Junio - Concierto: Barcelona

Miércoles, 11 Junio - Concierto: Madrid

 

Representación del Ayante de Ritsos (en Madrid)

En primer lugar, FELICIDADES a todos los helenos y filohelenos, hoy se conmemora la festividad nacional de Grecia.

Tengo el gusto de invitaros a la asistencia de un interesante acto cultural que tendrá lugar en Madrid:

Teatro:

Representación del monólogo de

Yannis Ritsos AYANTE

 

31 DE MARZO a las 19:00

Paraninfo de Facultad de Filología de Universidad Complutense de Madrid

Entrada libre y gratuita.

 

La poetisa de Lesbos: Safo

La poetisa de Lesbos: Safo

Safo (s. VII-VI a.C.). Su poesía se ha conservado muy fragmentariamente, sobre todo tenemos versos sueltos o tiradas muy breves, y muy pocos de algo más de extensión, llegado todo a través de los papiros de Alejandría. Fue una figura destacada de la Antigüedad a la que Platón denominó como la décima Musa. Según parece pertenecía al círculo de la aristocracia y regentaba una escuela de poesía en la que daba clase a un grupo de muchachas. Debió de escribir su obra en nueve libros, de los que se conservan fundamentalmente los Epitalamios. Su poesía es discreta, incluso ambigua en ocasiones, prevalece ante todo el sentimiento. El amor es pieza fundamental de sus composiciones y lo trata como una fuerza irracional. Sobre su supuesta orientación sexual se ha discutido bastante, aunque está generalizada la idea de su homosexualidad, a partir de la cual se creó el término "lesbianas" para definir a las mujeres con tendencia homosexual. Al parecer mantenía conductas bisexuales, pues se casó con un hombre, con el que tuvo a su hija Cleis, a la que menciona en algunos de sus versos, y por otra parte, según refiere Anacreonte, Safo sentía amor sexual por las mujeres, y mantenía relaciones con las chicas del círculo en el que se movía. Esto habría sido impensable en Atenas, pero sí era fácil en Mitilene, ya que en esta isla la sociedad era matriarcal.

[Fr. 1 P]

Santa hija de Zeus, de esmaltado trono,

dolotrenzadora, Afrodita, atiende:

ya no domes más con pesar y angustias

mi alma, señora,

 

sino ven aquí, si mi voz de lejos

otra vez oíste y me escuchaste

y dejando atrás la dorada casa

patria viniste,

 

tras uncir el carro: gorriones lindos

a la negra tierra tiraban prestos

con sus fuertes alas batiendo el aire

desde los cielos

 

Y llegaron pronto, y tú, bendita,

sonriendo siempre en tu faz divina,

preguntabas qué me pasaba, a qué otra

vez te llamaba,

 

y qué es lo que tanto ahora en mi alma loca

conseguir quería: <<¿A quién deseas

que al amor te traiga? Ah dime, Safo,

¿quién te hace daño?

 

Que, si huyó de ti, pronto irá a buscarte;

si aceptar no quiso, dará regalos;

y si no ama hoy, te amará muy pronto,

aun sin quererlo>>.

 

Ven también ahora y de amargas penas

líbrame, y otorga lo que mi alma

ver cumplido ansía, y en esta guerra

sé mi aliada.

 

[ Fr. 94 P]

.......................................

de verdad que morir yo quiero.

Así ella llorando se fue de mí

 

y al marchar me decía: <

qué terrible dolor el nuestro

que sin yo desearlo me voy de ti>>.

 

Pero yo contestaba entonces:

<

sabes bien el amor que por ti sentí,

 

y, si no, recordarte quiero,

[por si acaso a olvidarlo llegas,]

cuánto hermoso a las dos nos pasó y feliz:

 

las coronas de rosas tantas

y violetas también que tú

junto a mí te ponías después allí,

 

las guirnaldas que tú trenzabas

y que en torno a tu tierno cuello

enredabas haciendo con flores mil,

 

perfumado [tu cuerpo] luego

con aceite de nardo [todo]

[y con leche] y aceite del de jazmín,

 

recostada en el blando lecho,

delicada [muchacha en flor,]

al deseo dejabas tú ya salir.

 

Y ni fiesta [jamás ni danza,]

ni tampoco un sagrado bosque

al que tú no quisieras conmigo ir.

.....................................................

 

Safo fue muy admirada y emulada ya en la Antigüedad. Teócrito y el latino Catulo reciben sus influencias. De hecho, Catulo compuso un poema calcado de uno de Safo (en el siglo XXI habría sido denunciado por plagio...). He aquí la versión de Safo y la correspondiente del poeta latino.

[Fr. 31 P]

Me parece igual a los dioses ese

hombre que ahora está frente a ti sentado,

y tu dulce voz a tu lado escucha

mientras le hablas

 

y tu amable risa; lo cual, te juro,

en mi pecho el alma saltar ha hecho:

pues te miro apenas y mis palabras

ya no me salen,

 

se me queda rota la lengua y, suave,

por la piel un fuego me corre al punto,

por mis ojos ya nada veo, y oigo

sólo un zumbido,

 

me destila un frío sudor, y entera

un temblor me apresa, y cual la paja

amarilla estoy, y mi muerte siento

poco alejada.

 

Pero todo habrá que sufrirlo, incluso...

.............................................................

51. Flechazo (el título corresponde a la edición moderna) - Catulo

Aquél me parece igual a un dios,

aquél, si es posible, superior a los dioses,

quien sentado frente a ti sin cesar te

contempla y oye

 

tu dulce sonrisa; ello trastorna, desgraciado

de mí, todos mis sentidos: en cuanto te

miro, Lesbia, mi garganta queda

sin voz,

 

mi lengua se paraliza, sutil llama,

recorre mis miembros, los dos oídos me

zumba con su propio tintineo y una doble noche

cubre mis ojos.

 

El ocio, Catulo, no te conviene,

con el ocio te apasionas y excitas demasiado:

el ocio arruinó antes a reyes y

ciudades florecientes.

 

Los textos corresponden a las siguientes ediciones:

- SAFO: Poemas y fragmentos. Ediciones Hiperión, Madrid, 2001: Traducción de Juan Manuel Rodríguez Tobal, Edición bilingüe.

- CATULO: Poesías. Alianza Editorial, Madrid, 2003: Introducción, traducción y comentario de Antonio Ramírez de Verger

La isla de Andros

 

Yannis Kotsiras

Yannis Kotsiras

A petición de una lectora del blog, dedico esta entrada al músico Yannis Kótsiras, quien nació y creció en Atenas. Comenzó en el mundo de la música en 1990, cantando rebétiko y canción popular.

 

Su primer disco en solitario salió en 1996, Inocente culpable, con música de Panayotis Kalantzópulu y de Evanthía Rebútsika, y letras de Ares Davarakis. Le siguen, en 1997, Sólo un beso (dos veces disco de platino), con música de Evanthías Rebútsika y letras de Eleni Zioga; en 1999 Ángel guardián (disco de platino), con música de Andonis Mitzelos y letras de Eleni Zioga; en 2000 Es nuestra nuestra vida (disco de oro), con música de Evanthía Rebútsika y letras de Ares Davarakis; en 2001 De una sola vez (un sencillo que alcanza el disco de oro), con música de Lavrendi Majeritsa y letras de Isaac Susis; en 2002 un doble CD de Yannis Kótsiras en directo que en pocos meses desde su aparición en el mercado alcanzó las 120.000 copias vendidas; en 2003 Caballito de madera, con música de Lavrendi Majeritsa y letras de Isaac Susis, y el DVD cuyo título es Qué canción cantarte. En 2004 salió el disco 30 y pico, con música y letras de Manolis Fámelos y de Kostas Livadás que se convirtió también en disco de platino. En una de las canciones ha compuesto letra Haris Alexiou mientras se incluye también una canción cuya música y letra ha compuesto, por primera vez, Yannis Kótsiras.

 

Kótsiras ha participado en discos de Nikos Portokáloglu, Nikos Ádipas, Dimitris Papadimitríu, Haris Alexiou, Eleni Tsaligopulu, mientras participaba en los discos tributo a Dionisis Savvópulos, Yannis Markópulos y a Mikis Theodorakis. En sus apariciones en directo ha colaborado con Haris Alexiou, Eleftheria Arvanitaki, Vasilis Papakonstandinu, Eleni Tsaligopulu, Dimitris Basis, Kostas Makedonas. Ha realizado grandes giras veraniegas, con sus giras en solitario más importantes los veranos de 2001 y 2003, que abarcaron más de cuarenta etapas en Grecia, Chipre y Europa. En 1998/1999 participó en conciertos de Yannis Markópulos en el Palacio de la Música de Atenas, y en el Estadio de la Paz y de la Amistad en Patras.

En mayo de 2001 interpretó como solista la Marcha Espiritual de Ánguelos Sikelianós y el Axion Esti (Dignum est) de Odysseas Elytis, dos eminentes obras de Mikis Theodorakis en el Odeón de Herodes Ático, e inmediatamente después en septiembre en el Teatro de Tierra en Tesalónica y en el Antiguo Teatro de Epidauro. Es el quinto y el más joven intérprete del Dignum est. El concierto que tuvo lugar en el “Hirodio” circuló en un doble CD en diciembre de 2001. En abril de 2002 con Tania Tsanaklidu interpretó de Mikis Theodorakis las obras Epitafio y Romiosyni (Helenidad) en Chipre con la Orquesta Sinfónica Presidencial del Kremlin. Este concierto se repitió en junio en Moscú, en Atenas y en Tesalónica. En junio de 2002 interpretó en el Merodio la obra El sol y el tiempo, al mismo tiempo que la Arcadia VIII (Miló-Haris), con música y poesía de Theodorakis. En noviembre de 2002 interpretó el Camino en el Palacio de la Música de Atenas, de Mimis Plessas y de Levteris Papadópulos.

En octubre de 2003 fue galardonado con el premio “Best Selling Greek Artist”, que organiza el instituto World Music Awards y la IFPI, y que concierne a las ventas de sus discos en total para los años 2002 y 2003. En marzo de 2004, varios días después de la ceremonia de encendido de la llama olímpica en la antigua Olimpia, circuló internacionalmente el disco sencillo Pass the flame (Pasa la llama), que contiene la canción oficial de la Carrera de la Antorcha Olímpica de Atenas 2004, en el cual hizo una interpretación en vivo en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. El sencillo contiene tres ediciones de la canción (en inglés, en griego, y su versión orquestal). Yannis Kótsiras interpreta la canción también en los dos idiomas. Pass the flame fue escrito por Trevor Horn, un compositor que tiene asociado su nombre a muy importantes artistas del panorama internacional (Paul McCartney, Bryan Ferry, Pet Shop Boys, Art of Noise, etc.) en colaboración con Lol Creme, se grabó en los estudios Sarmwest en Londres y Lina Nikolakopulu escribió la letra en griego.

En marzo de 2005 participa en la nueva versión de las históricas obras Cruz del sur y Líneas de los Horizontes de Thanos Mikroutsikos con poesía de Nikos Kavvadías junto con Lavrenti Majeritsa, Jristos Thiveos y el primer intérprete de la obra, Yannis Kutras. La representación concreta tuvo lugar en el Palacio de la Música de Atenas durante seis días con todas las entradas vendidas de antemano. A continuación el mismo espectáculo dará la vuelta a Grecia y será editado en un disco en octubre de 2005, que muy rápidamente se convierte en disco de oro.

En septiembre de 2006 sale su octavo disco en solitario con el título “Besos viajeros”. Para este disco han compuesto música: Steryos Gargalas, Jristóforos Yermenís, Jristos Dantis, Vangelis Majeras, Tasos Panayís, Ciriaco Papadópulos, Thanos Papanikolau y Stelios Rokkos. Letra, aparte de Yannis Kótsiras, han escrito Viky Yerothodoru, Vasilis Yannópulos, Lilian Dimitrakopulu, Vasilis Makrimíjalos, Zoí Panayotopulu y Manos Eleftheríu.

 

He traducido la siguiente reseña biográfica de esta dirección:

 

http://www.musicheaven.gr/html/modules.php?name=Blog&file=page&op=viewPost&pid=7633

 

Un par de canciones…

Έτσι κι αλλιώς De todos modos

Έτσι κι αλλιώς να επιστρέψω δεν μπορώ
σ' ένα παράδεισο που μ' έδιωξε και να 'μαι,
βρίσκομαι, χάνομαι, απελπίζομαι, επιζώ,
κι όταν δεν έχω τι να κάνω σε θυμάμαι.

Σφίγγω τα δόντια, παριστάνω το χαζό,
χάνω ευκαιρίες γιατί θέλω να θυμάμαι,
έτσι κι αλλιώς να επιστρέψω δεν μπορώ
σ' ένα παράδεισο που μ' έδιωξε και να 'μαι.

Όταν θα νιώσεις όπως ένιωσα εγώ,
το πρόβλημά μου όταν γίνει και δικό σου,
όταν θα έχεις μ' ένα σύννεφο δεσμό
και μόνο σύμμαχο τον εαυτό σου...

Εγώ να ξέρεις θα τραβιέμαι γύρω εδώ,
εγώ να ξέρεις θα 'μαι πάντα ο άνθρωπος σου
όταν θα νιώσεις όπως ένιωσα εγώ,
το πρόβλημά μου όταν γίνει και δικό σου.

Έτσι κι αλλιώς να επιστρέψεις δεν μπορείς
είναι νωρίς απ' το θυμό σου να χωρίσεις,
ρίχνεις τα δίχτυα σου αλλού μα απορείς
ποιον απ' τους δυο μας δεν μπορείς να συγχωρήσεις.

Δεν ξέρω πόσο θα σου πάρει να το βρεις
και σου μαθαίνω απ' τ' αδέσποτα ειδήσεις,
έτσι κι αλλιώς να επιστρέψεις δεν μπορείς
είναι νωρίς απ' το θυμό σου να χωρίσεις.

Έτσι κι αλλιώς να επιστρέψω δεν μπορώ,
σ' ένα παράδεισο που μ' έδιωξε και να 'μαι.
Με τη δουλειά και με τα ζόρια σε ξεχνώ,
μα είδα το θαύμα κι όσο ζω θα το θυμάμαι.

Έτσι κι αλλιώς να με γυρέψεις είν' αργά.
Ότι κι αν κάνεις σε νικάν οι αναμνήσεις.
Μονάχη ακόνισες μαχαίρια και σπαθιά
κι έσπειρες γύρω σου καρφιά να περπατήσεις.

Κάποτε θα 'ρθει η στιγμή και θα το δεις,
δίχως τηλέφωνο ή γράμμα θα βρεθούμε,
και δίχως τίποτα να κάνω ή να πεις,
μέσα στα δάκρυα της συγνώμης θα πνιγούμε.

Μονάχα έτσι θα τελειώσουμε εμείς,
σ' έναν αθάνατο παράδεισο όταν μπούμε.
Κάποτε θα 'ρθει η στιγμή και θα το δεις,
δίχως τηλέφωνο ή γράμμα θα βρεθούμε.

 

De todos modos no puedo volver

A un paraíso que me expulsó aunque esté,

Me halle, me pierda, me desespere, sobreviva,

Y cuando no tengo nada que hacer me acuerdo de ti.

 

Aprieto los dientes, represento al tonto,

Pierdo ocasiones porque quiero recordar.

De todos modos no puedo volver

A un paraíso que me expulsó aunque esté.

 

Cuando te sientas como me he sentido yo

Cuando mi problema sea también tuyo,

Cuando tengas un vínculo con una nube

Y tu único aliado seas tú mismo…

 

Que sepas que yo me retiraré por aquí alrededor,

Que sepas que tu hombre siempre seré yo

Cuando te sientas como me he sentido yo,

Cuando mi problema sea también tuyo.

 

De todos modos no puedes volver

Es pronto como para que te separes de tu ira.

Lanzas tus redes a otra parte, mas dudas

A quién de nosotros dos no puedes perdonar.

 

No sé cuánto te va a llevar hallarlo,

Y te enseño noticias de las cosas que no tienen dueño.

De todos modos no puedes volver,

Es pronto como para que te separes de tu ira.

 

De todos modos no puedo volver

A un paraíso que me expulsó aunque esté.

Con esfuerzo y por la fuerza te voy olvidando,

Mas vi el prodigio y cuanto vivo lo recordaré siempre.

 

De todos modos es tarde para que me busques,

Hagas lo que hagas te vencen los recuerdos.

Tú sola afilaste cuchillos y espadas

Y sembraste a tu alrededor clavos para caminar.

 

Alguna vez llegará el momento y ya verás,

Sin teléfono ni carta nos encontraremos,

Y sin nada que yo haga ni que digas tú

Nos ahogaremos entre las lágrimas del perdón.

 

Solamente así terminaremos nosotros,

Cuando entremos en un paraíso inmortal,

Alguna vez llegará el momento y ya verás,

Sin teléfono ni carta nos encontraremos.

Σ΄αγαπάω Te quiero

Θα περάσει το ξέρω θα περάσει
κι αυτή η νύχτα που διαβόλια με'χουν πιάσει
μα φοβάμαι πως κι απόψε αν δε σε δω
κάποια τρέλα θα κάνω και θα’ρθω

Δε με πίστεψες ποτέ
δε με άφησες καημέ
να σου δείξω το πόσο σ'αγαπάω.
Δε σε χόρτασα κι εγώ
και σε έχω σαν θεό
κι όπου πάω μαζί σε κουβαλάω,
σ' αγαπάω...

Θα γελάσει το ξέρω θα γελάσει,
η ψυχή μου κάποια μέρα θα γελάσει
και θα είναι εκείνη η μέρα που θα ’ρθεις
σαν τραγούδι ξεχασμένο να με βρείς...

Δε με πίστεψες ποτέ
δε με άφησες καημέ
να σου δείξω το πόσο σ' αγαπάω.
Δε σε χόρτασα κι εγώ
και σε έχω σα θεό
κι όπου πάω μαζί σε κουβαλάω,
σ' αγαπάω..

Pasará, lo sé, pasará

incluso esta noche en la que unos diablos me han capturado.

Mas temo que también esta noche si no te veo

Alguna locura haré y vendré.

 

Nunca me has creído,

No me has dejado, pobre de mí,

Demostrarte cuánto te quiero.

No me he cansado de ti y yo

Incluso te tengo como una divinidad,

Y allá donde voy conmigo te transporto.

Te quiero.

 

Se reirá, lo sé, se reirá,

Mi alma algún día se reirá,

Y será aquel día que vengas

Como una canción olvidada para encontrarme.

Luz, oscuridad y agua en Elytis

Luz, oscuridad y agua en Elytis

En el presente trabajo vamos a tratar sobre tres elementos importantes que aparecen en la obra de Odysseas Elytis, que son la luz, la oscuridad y el agua. Los tres constituyen figuras importantes empleadas muy a menudo en la poesía de manera internacional, pero aquí nos centraremos en la visión que nos ofrece Elytis y el trato que reciben en su obra poética.

Comencemos por la luz, ya que quizá sea el elemento al que más importancia concede. El estudioso Yannis Ioannou considera que la luz permite la fusión entre el poeta y el mundo orgánico. Es algo fundamental, ya que es la que nos permite contemplar el mundo. El surrealismo necesita de las imágenes, y por tanto de la luz, para poder apreciarlas en todo su esplendor. Puesto que este poeta cultiva el surrealismo, le serán imprescindibles las referencias a este elemento. Además, hay que añadir a esto que esta, muy al contrario que en el resto de los países europeos, simboliza lo misterioso (en los demás lugares el misterio se representa mediante las sombras y la oscuridad). En algún momento Elytis escribió lo siguiente:

“Los europeos y los occidentales encuentran siempre el misterio en la oscuridad, en la noche, mientras que nosotros los griegos lo hallamos en la luz, que es algo pleno”.

El único medio de comunicación que posee el universo con el ser humano es la luz, que se recibe de aquellos astros lejanos y que han viajado miles de años hasta llegar aquí. Ilumina la razón desde la fuente del Misterio. Así pues, puede considerarse que la luz representa una expresión de lo eterno, una expresión inescrutable de lo imperecedero y del misterio que esconde el mundo. Y es el primer material puro de la poesía de Elytis.

Al adoptar la luz como una divinidad absoluta, Elytis retorna a la tradición platónica, pues la luz ya en Platón aparecía como símbolo de la razón. Pero en esta ocasión ha sufrido una evolución destacable: nos la muestra vestida y como un símbolo cristiano. Está concebida como un estado de pureza y sería un requisito indispensable para el ingreso al Paraíso y el logro de la felicidad. El autor recrea su propio mito, su propio mundo, su propio Panteón.

Esta divinidad, en realidad, no tiene ninguna relación con el Reino de los Cielos del mundo cristiano. Convive con los hombres, es accesible al común de los mortales. Muestra el camino que va a permitir al ser humano superar su existencia material para realizar por sí solo su transformación ontológica. Así que se podría deducir que se trata de una divinidad intermedia entre la figura platónica y la cristiana, que cobra vida propia en el mundo y la mitología particulares de Elytis.

Las ilimitadas posibilidades de la luz se comparan también con el espíritu humano, puesto que este es la luz en el interior del hombre. El espíritu es para la existencia humana el equivalente de este elemento dentro del universo.

Por otra parte también cabe considerar la luz como un elemento apolíneo, pero también dionisiaco. Hay que pensar en esto por la exaltación orgiástica de la vida, el canto a la felicidad terrenal que encontramos en la obra, el absurdo y el desorden. Está simbolizando la cultura y la aventura exótica de Oriente, pero también el sentido y el espíritu de Occidente.

En la tradición griega la luz representa la expresión perpetua e intangible de Grecia, la esperanza y la perfección del ser humano. La vida se presenta luminosa y porta la esperanza, pero la muerte es justamente lo contrario. Así pues, Elytis, que es el poeta de la luz, es por lo tanto el poeta de la vida.

El Dignum est es un perfecto ejemplo de este fenómeno y de esta idea. En Génesis el sol es el guía supremo, y más que eso, es un requisito para la vida y la felicidad.

                                   En un principio la luz Y la hora primera

                                               en que los labios todavía en el barro

                                               prueban las cosas del mundo

                                                           […]

                                               Era el sol todo rayos que llamaba

                                               con su eje en mi interior Y

                                   el que yo era en verdad, el muchos siglos antes

                                   el todavía verde dentro del fuego el arraigado en el

                                                                                                          [cielo

                                               sentí que venía y se inclinaba

sobre mi cuna,

                                   igual que mi memoria hecha presente

                                   tomó la voz de los árboles, de las olas.

En La Pasión todo se oscurece y obtenemos la Destrucción, la negación de la vida, la muerte:

                        El día mordí y no brotó ni una

                                   gota de sangre verde

                        Grité ante las verjas mi voz se tiñó del

                                      Pesar del asesino

                        Se mostró en el centro de la tierra el núcleo

                                   cada vez más sombrío

                             ¡Y el rayo de sol así en el ovillo

                                   se tornó de la Muerte!

El Gloria constituye una purificación, expresa el triunfo de la luz frente a la oscuridad:

                        Loada sea la luz y la primera

            plegaria del hombre grabada en la piedra

                        el vigor del animal que guía al sol

            la planta que trinó y surgió el día.

En esta obra, el Dignum est¸ la más importante y representativa del autor, queda bien patente la importancia de la luz, pero no es la única que lo refleje. También ha quedado manifiesto en otras obras, tales como El Sol Supremo y su obra de madurez El árbol de luz y la decimocuarta belleza.

            No conozco ya la noche terrible anonimato de muerte

            En lo más hondo de mi alma ancla una flota de astros.

            Lucero guardián de la tarde, para que brilles junto a la

                        celeste

            Brisa de una isla que me sueña

            Anunciando el alba desde sus altos riscos

            Mis dos ojos en abrazo te bogan en el astro

            De mi corazón exacto: No conozco ya la noche.

 

            No conozco ya los nombres de un mundo que me niega

            Con claridad leo las conchas las hojas los astros

             La inquina me es falaz en los caminos del cielo

            Salvo si es el sueño que vez tras vez me mira

            Cruzando con lágrimas el mar de la inmortalidad

            Lucero de la tarde bajo la curva de tu dorado fuego

            La noche que es sólo noche no la conozco ya.

                                                           El sol supremo

 

            ¡Ay! dónde estás ahora mi pobre árbol de luz     dónde estás

            árbol de luz      estaba delirando y corría      ahora te busco

                  ahora que he perdido incluso hasta mi nombre.

                                                           El árbol de luz y la decimocuarta belleza

 

            Mi sol  mi sol que me condenas    tómame

            Toma de mí todo     y déjame   déjame el orgullo

            para no mostrar una lágrima   para que te toque solo y

            me queme       grité y extendí mi brazo

 

            Se perdió el jardín    se lo tragó la Primavera con su duros

            dientes como si de una almendra se tratara

                       

                        Y permanecí de nuevo erguido    con una mano quemada   aquí

                        en el extremo donde me depositaron las desdichas    para combatir

                        el No y lo Imposible de este mundo.

                                               El árbol de luz y la decimocuarta belleza

Elytis se ve bastante influido por la corriente del surrealismo francés, y encontramos algunas similitudes con respecto a la luz especialmente con el poeta galo Paul Éluard. Este elemente une de manera profunda a ambos poetas, pero el papel que ejerce en la poesía del autor griego no es el resultado de la influencia del francés, como podría suponerse en un principio. De manera independiente para cada uno de ellos hay que señalar que la luz representa un determinismo ontológico natural. Esta se contrapone a la oscuridad, simplemente.

En sus últimos textos se ve de manera ya distinta la oscuridad, en su último período se produce un cambio. La sombra no es sólo una silueta de la luz, sino también una entidad autosuficiente. Conforme van avanzando los años, la oscuridad se torna más real, es imposible no reconocerla.

De nuevo va hacia la luz desde la oscuridad. Este momento de introversión consagra a Elytis como un gran poeta místico y religioso. Parece que el autor ha rebasado la oposición Día-Noche.

En cuanto al agua, es un elemento que aparece también bastante reiteradamente a lo largo de su obra. La presencia del mar constituye otro punto básico de sus composiciones. Es natural que un griego de una isla (como lo es este poeta, de Creta), que tan bien conoce el mar en sus paisajes habituales, le dedique una atención especial.

El mar es el heredero más inmediato de los valores griegos, como muestra Elytis. Algunas simples referencias son suficientes para enseñar las dimensiones de la conciencia griega de las islas. El elemento sobrenatural acaba por convertirse en un fenómeno natural, lo mágico y lo fantástico no son sino elementos de la cotidianidad. La magia se reduce finalmente a lo que se vive en el día a día.

Elytis adapta los principios del surrealismo al Egeo griego y le da su propio toque mediterráneo a la naturaleza marina de Grecia.  Con esta identificación experimenta la cotidianidad como el hombre sencillo, con la fuerza del sentido y no con las abstracciones de la mente. Como expresa en Cartas boca arriba, “la comunicación ideal se convierte, finalmente, en herramienta y objetivo de la poesía lírica”.

Así se produce y experimenta el hiperrealismo, un hiperrealismo que, en el caso del Egeo, no es sino la realidad cotidiana, existente, visible.

Esta identificación del sentido con su objeto, del mundo interior con el exterior, del arte con la vida, se expresan de manera perfecta dentro del surrealismo del Egeo.

La personificación del mar, con ayuda del mecanismo de la identificación, constituye el eje del poema que vemos a continuación. Al mismo tiempo, ofrece múltiples niveles de reconocimiento e interpretación, de modo que no podemos agotar las diferentes posibles aproximaciones.

 

                        PEQUEÑA MAR VERDE

            Pequeña mar verde de trece años

            Que quisiera ahijarte

            Para enviarte a la escuela a Jonia

            A que aprendas ajenjo y mandarina

            Pequeña mar verde de trece años

            En la torreta del faro al hilo de mediodía

            Que des la vuelta al sol y escuches

            Cómo el destino deja de ser él

            Y cómo de colina en colina se entienden aún entre ellos

            Todavía nuestros antepasados lejanos

            Que retienen el aire como esculturas

            Pequeña mar verde de trece años

            Del lazo y del escote blanco

            Que entres por la ventana en Esmirna

            Que me copies los reflejos en el techo

            De los Kyrieleison y los Gloria a Ti

            Y con algo de norte algo de levante

            Ola a ola retornes

            Pequeña mar verde de trece años

            Para yo dormirte ilícitamente

            Y encontrar en el fondo de tu abrazo

            Trozos de piedra las palabras de los Dioses

            Trozos de piedra los fragmentos de Heráclito.

                                   El árbol de luz y la decimocuarta belleza

El primer verso de esta composición constituye un excelente ejemplo de revocación de contrasentidos de acuerdo con las teorías del hiperrealismo. El mar es pequeño, pero es algo milenario, y esto nos trae los valores del Helenismo. La juventud adquiere un carácter erótico, y al mismo tiempo se relaciona con el mar. Cuanto más cerca se halla Elytis de la realidad marina, cuanto más la hace de su propiedad, no consigue nunca agotarla, y por consiguiente no la deteriora. Cuanto más intensa es la experiencia, tanto más aumenta también el deseo. El viaje que realiza Elytis al Egeo es realmente inagotable e interminable. Este mar constituye para Elytis la eterna fuente de los milagros, de la magia y de la realización, la personalidad misma del Helenismo.  Encarna el mismo mito de la nueva Hélade, aquel que la hace ser la incuestionable prolongación de la Antigüedad. Este punto será un punto en común en todos los autores de la generación del ’30. Será el descubrimiento del Egeo algo fundamental en ellos, que buscan en conjunto la identidad griega y aquí acaban por encontrar su respuesta.

Finalmente habrá que señalar que de nuevo en el agua encontraremos coincidencias con el poeta francés Éluard, ya que este elemento representará el ser y el existir del mundo. El ser humano sigue la corriente acuática del mismo modo que el río sigue ineludiblemente su curso.   Hay que asumir la realidad de que el agua que fluye ya no vuelve nunca hacia atrás. Se retorna a la idea de Heráclito, mediante la cual uno no puede bañarse dos veces en el mismo río, porque el agua nunca será la misma. Parece que la filosofía de Heráclito la seguía Elytis ya desde su más tierna juventud, y no se la debemos a la corriente que se desarrolla con el hiperrealismo.

Hemos visto, pues, de una manera concisa, la relevancia de estos elementos en el poeta cretense, tratando de dejar manifiestas las ideas fundamentales de una de las figuras más importantes de la generación del ’30, que suele recibir la denominación, con toda la razón del mundo, de “el poeta de la luz”.

BIBLIOGRAFÍA

-          ELITIS, Odiseas. Antología. Madrid, Akal Editor, 1982

-          ELITIS, Odiseas. Dignum est. Plaza & Janés, S. A. Editores, 1980

-          ΕΛΥΤΗΣ, Οδυσσέας. Το φωτοδέντρο και δέκατη τέταρτη μορφιά. 7η έκδοση, ΄καρος, 2006.

-          ΙΩΑΝΝΟΥ, Γιάννης Η. Οδυσσέας Ελύτης: Από τις καταβολές του Υπερρεαλισμού στις εκβολές του μύθου. Εκδόσεις Θ. Καστανιώτη, Αθήνα, 1991.

-          ΔΗΜΟΥ, Νίκος. Δοκίμια Ι: Οδυσσέας Ελύτης. Εκδόσεις Νεφέλη, Αθήνα, 1992.

-          ΛΑΜΠΑΔΑΡΙΔΟΥ ΠΟΘΟΥ, Μαρία. Οδυσσέας Ελύτης: Ένα όραμα του κόσμου. Εκδόσεις Δημ. Ν. Παπαδήμα, 1981.

Ideas de Aristófanes

Ideas de Aristófanes

Aristófanes es el comediógrafo griego fundamental que conocemos de la época clásica. Vivió entre los años 450 a. C. y 385 a. C. y es poco lo que sabemos sobre su vida. Parece que tomó parte activa en la política de su tiempo luchando por la instauración del Partido Aristocrático, y rechazando la política los demócratas. Fue contrario a las Guerras del Peloponeso, contra la cual podemos observar algunas denuncias en su obra, habiendo de destacar especialmente Lisístrata, la que hoy se considera su obra maestra. En ella denuncia claramente la guerra, poniendo en sublevación a las mujeres de los guerreros, que no querrán dar satisfacción sexual a sus maridos hasta que llegue la paz.

Son once obras las que se nos han conservado enteras de Aristófanes, aunque debió de escribir en torno a cuarenta comedias. Los títulos conservados son, además de Lisístrata: Las nubes, La asamblea de las mujeres, Pluto, Las avispas, La paz, Los acarnienses, Los caballeros, Las aves, Las ranas, Las tesmoforiantes. En ellas hace uso de un humor muy crítico y satírico, con claros tintes de obscenidad con bastante frecuencia. También tiene momentos, por otra parte, de gran lirismo. Por Las Tesmoforiantes y Las ranas conocemos su rivalidad hacia el trágico Eurípides, contra el que lanza agudos ataques en este par de obras. También ataca a Sócrates, despreciando su filosofía. Era un conservador y defendía la validez de los tradicionales mitos religiosos, rechazando las novedades que las corrientes filosóficas pudieran aportar.

Algunas de las ideas que nos ha aportado son las siguientes:

- El hombre es el único animal que hace daño a su pareja.

- En las adversidades sale a la luz la virtud.

- La desconfianza es madre de la seguridad.

- Los hombres sabios aprenden mucho de sus enemigos.

- Todo el mundo sabe que los hombres viejos son dos veces niños.

- No hay ningún hombre realmente honrado;ninguno de nosotros se encuentra libre del afán de lucro.

- La patria de cada hombre es el país donde mejor vive.

- No es posible vivir con estas malditas mujeres, pero tampoco sin ellas.

- Hay que ser remero antes de llevar el timón, haber estado en la proa y observado los vientos antes de gobernar la nave.

- ¡Quieran los dioses que cada uno desempeñe el oficio que conoce! 

- El uso moderado de los placeres aumenta la satisfacción que resulta de ellos.

 

Vídeo sobre Sócrates