Se muestran los artículos pertenecientes al tema Cultura griega.
04/12/2009
El templo griego
09/11/2009
Theodoros Vryzakis
Creo poder afirmar con seguridad que esta es la primera vez que escribo un artículo sobre pintura en el blog, pero me he dicho "¿y por qué no? Alguna vez tendrá que ser la primera". Aunque de cine recuerdo que hablé en una ocasión y ya jamás volví a entrar en ese campo (verdaderamente, si muchos supieran de mi profundo desconocimiento de cine, no ya sólo del griego, sino de cine en líneas generales, empalidecerían en el acto).
He elegido a Theodoros Vryzakis para presentarlo ante el público hispanohablante. Natural de Tebas, vivió aproximadamente entre 1804 y 1868 y es uno de los representantes más destacados de la pintura griega del siglo XIX. Durante este siglo será muy popular en la Hélade la pintura histórica, de la cual Vryzakis se constituye como la figura principal. Además es el primero que va a estudiar en Múnich (varios le seguirán después) y se le considera el primer pintor de la Grecia Moderna. Desde los 18 años vivió en Mónaco. En la década de 1845-1855 estuvo viajando por Europa con objeto de informarse sobre las tendencias artísticas, y permaneció en Grecia durante el periodo 1848-1850, pero después regresó a Mónaco
Hay un hecho importante que marcará su vida: la muerte de su padre en la Guerra de Independencia Griega (1821-1829), que muere durante el primer año de conflicto bélico. Retrata en su obra pictórica escenas de la Guerra de Independencia con una visión romántica y nostálgica, y representa unas figuras muy teatrales, aunque carentes de expresión facial. Los críticos achacan este curioso fenómeno a una perspectiva propia de la mirada de un extranjero. Sus obras destacan por su gran tamaño y sus composiciones son muy ceremoniales, muchas de ellas las podemos contemplar en el Museo Benaki y en la Galería Nacional de Atenas, ambos en la capital griega.

1855, La salida de Missolonghi
Η Έξοδος του Μεσολογγίου

1865 El juramento en Santa Laura
O όρκος στην Αγία Λαύρα

1856 Consolación
Παρηγοριά

1825 Lord Byron en Missolonghi

1855 El campamento de Karaiskaki en Castela
Το στρατόπεδο του Καραϊσκάκη στην Καστέλα

1858 Grecia agradecida
Η Ελλάς ευγνωμονούσα
11/08/2009
Sobre "helenos" y "griegos"

Los dos nombres que conocemos para denominar ese país cuya capital es Atenas, son Grecia y Hélade, y provienen, una vez más, del mundo mítico. A continuación explicaré los orígenes de ambos términos.
Para los investigadores es una certeza que los griegos no son la población autóctona de Grecia, sino que llegaron a la península Balcánica en una fecha no muy bien conocida, pero se cree que debió de ocurrir en torno a 1900 a.C.
Según nos cuenta Hesíodo esta oleada de inmigrantes procedería de la zona norte de los Balcanes (concretamente, Tesalia, especifica), y allí reinaba Helén (o Heleno), hijo de Deucalión, que es el personaje que dio nombre a los pobladores con la denominación "helenos". Heleno es una forma masculina de la diosa-Luna Hele o Helena. Helén tenía tres hijos: Juto, Eolo y Doro. Los dos últimos son los que, a su vez, dan nombre a los eolios y los dorios. Y Juto tuvo un hijo llamado Ión, que es el que da nombre a los jonios. Así pues, he aquí ya tenemos el nombre general de este conjunto de población y también de las tres estirpes en que ellos mismos se consideraban divididos.
Helén se casó con Orséis y se estableción en Tesalia, donde le sucedió su hijo mayor, Eolo.
Su hijo menor, Doro, emigró al monte Parnaso, y allí fundó la primera comunidad doria. El mediano, Juto, huyó a Atenas tras una acusación de robo por parte de sus hermanos, donde se casó con Creúsa, hija de Erecteo, y con ella tuvo dos hijos: Ión y Aqueo. Así que los jonios, eolios, aqueos y dorios son descendientes de Heleno, padre de todas las estirpes helenas.
Los jonios y los eolios fueron convencidos por los pobladores que ya habitaban aquellos territorios para que rindieran culto a la triple diosa y cambiaran sus costumbres sociales en consecuencia, convirtiéndose entonces en "griegos" ("graikoi"= adoradores de la Diosa Gris, o Vieja). La Parian Chronicle nos informa de que este cambio se produjo en el año 1521 a.C.
Como curiosidad, añadir que los griegos denominan a su país con un nombre derivado de Heleno, pues tenemos "Ellás" o "Elláda" (léanse "elás" y "eláda"), mientras que por lo general los extranjeros lo hacemos con el nombre derivado de la Diosa Gris, Grecia (español, catalán, rumano e italiano), Grécia (gallego y portugués), Greece (inglés), Grèce (francés), Griechenland (alemán), Grecja (polaco), Kreikka (finés), Görögország (húngaro), Grezia (vasco), Griekenland (holandés), Grekland (sueco), Grekenland y Hellas !!!(noruego), Recko (checo, con un sombrero vuelto sobre la R), Grækenland (danés)...
En efecto, esta parece la regla general... sin embargo también nos encontraremos con otros casos (no sé si habrá en alguna lengua más cuya denominación derive de Heleno, aparte del propio país heleno y el noruego), que se desvían de esta tónica general. Así, por ejemplo, los turcos llaman a Grecia con el siguiente nombre: Yunanistan.
La ilustración de este post corresponde a una pintura de Deucalión y Pirra, los padres de Helén, los que vivieron el diluvio universal de la mitología griega, es decir, los equivalentes de la leyenda del Arca de Noé en el cristianismo. Es un cuadro de Andrea del Minga, Deucalión y Pirra después del diluvio, del año 1570.
27/07/2009
Una anotación sobre "Peloponeso"

Acerca de la etimología de la palabra Peloponeso, esa interesante área de Grecia donde se hallan Micenas, Epidauro, Monemvasiá, Delfos... pues halla sus orígenes en el personaje mitológico de Pélope (Pélope + nesos=isla= isla de Pélope), un descendiente de Tántalo. Este, a su vez, era un descendiente de Zeus, que se había establecido en el monte Sípilo, en Lidia. Tántalo invitó a los dioses Olímpicos a un banquete cuyo plato fuerte no era sino la carne troceada de su hijo Pélope, servida en un guiso. Los dioses se percataron de esta siniestra circunstancia y no quisieron probar la comida, con la excepción de Deméter que, apenada por la pérdida de su hija, mordió el trozo que le había sido ofrecido. Finalmente las divinidades revivieron a Pélope restaurándolo en el interior del caldero, y para compensar el trozo arrancado por Deméter le colocaron un hombro de marfil. En consecuencia los dioses castigaron para siempre a Tántalo, a quien condenaron a pasar eternamente hambre y sed, en medio de árboles frutales y un río que nunca podría alcanzar.
Posteriormente Pélope se instaló en la la región del Peloponeso (que luego tomó su nombre). Allí compitió en una carrera de carros con Enómao, que ofrecía la mano de su hija y su reino a quien lograra vencerle. Con la ayuda del cochero del rey, Mírtilo, Pélope obtuvo la victoria y Enómao murió en la carrera. Pélope se casó entonces con Hipodamía, la dama prometida, y eliminó a Mírtilo. De ellos nacieron varios hijos, de los cuales los dos mayores (Atreo y Tiestes) fueron instigados por su madre a que mataran a su hermano Crisipo, el preferido de su padre. Ellos se exiliaron en Micenas, y allí se disputaron el trono del lugar, de manera que finalmente fue Atreo el que resultó vencedor y lo consiguió, después se vengó y le sirvió a su hermano Tiestes en un banquete la carne de sus propios hijos. Cuando Tiestes lo supo, se alejó maldiciendo a su hermano.
Para dar cumplimiento a la venganza prometida por Tiestes, este engendró en su propia hija, Pelopia, a Egisto, aquel que al cabo de un tiempo terminaría dando muerte al primogénito de Atreo, Agamenón, el heredero de los reinos de Micenas. Tras el rapto de Helena, tanto Agamenón como su hermano Menelao (el esposo de Helena), marcharon contra Troya, para lo cual, con ánimo de ser favorecidos en su navegación, Agamenón sacrificó en Áulide a su hija Ifigenia.
En Micenas, Clitemnestra, su esposa, irritada por el sacrificio de su hija, traicionó al ausente Agamenón con su primo Egisto. Y cuando Agamenón regresó, habiendo vencido en Troya, lo asesinó -junto con su cautiva Casandra, la profetisa hija de Príamo -. Sus hijos Orestes y Electra, unos años después, se encargaron de vengar a su padre matando a su madre, y luego a Egisto.
Para la versión del mito ofrecida en el blog me he basado en la fuente de Introducción a la mitología griega de Carlos García Gual, en la Editorial Alianza.
11/11/2008
02/11/2008
Los dioses de la mitología griega, 1 y 2
Dura ocho minutos y medio cada uno, aproximadamente. Continuará otro día... :)
26/06/2008
19/03/2008
03/11/2007
La amistad en la antigua Grecia
Resulta innegable la importancia de la amistad en cualquier época y sociedad. Y cómo no, sobre ella ya emitieron su opinión algunos pensadores de la antigua Grecia.
Homero decía que no había que dejar crecer la hierba en el camino de la amistad.
Epicuro de Esparta sostenía lo siguiente: “De todo lo que la sabiduría procura al conjunto de la vida de plena felicidad, lo más importante, y de mucho, es el beneficio de la amistad”. La amistad es algo indispensable para nuestra realización, porque ella nos entrega buena parte de nuestra felicidad.
El trágico Eurípides afirmó: "En mudas circunstancias el amigo se manifiesta".
Pero el filósofo que prestó más atención al valor de la amistad fue Aristóteles. “Nadie aceptaría estar sin amigos, aun cuando poseyera todos los demás bienes”. “La amistad no sólo es necesaria, sino que es bella y honrosa. El cariño que se dispensa a los amigos nos parece uno de los más nobles sentimientos que el corazón puede abrigar”. "Los amigos se necesitan en la prosperidad y en el infortunio, puesto que el desgraciado necesita bienhechores, y el afortunado personas a quienes hacer bien. Es absurdo hacer al hombre dichoso solitario, porque nadie querría poseer todas las cosas a condición de estar sólo. Por tanto, el hombre feliz necesita amigos". Aristóteles dedica los libros VIII y IX de su Ética a Nicómaco a tratar sobre el tema de la amistad. En esta página pueden encontrar el tema de la amistad en Aristóteles de una manera más detallada.
28/10/2007
El día del OXI
http://www.grecia.cl/espanol/dedicatoria/2210.htm
22/10/2007
06/08/2007
La alimentación en la antigua Grecia

Esta mañana he estado ojeando un libro sobre Grecia en la biblioteca de mi facultad y he estado aprendiendo cosas sobre la alimentación en la antigua Grecia, así que quisiera compartirlo con los lectores del blog.
Hasta el siglo VI a.C. los griegos solían comer sentados, pero a partir de este siglo se produjo el cambio de hacerlo sentados a recostados en divanes, algo que adoptaron de la civilización persa. Desde entonces el comer sentado representaba un símbolo de sumisión, y lo continuarían haciendo las mujeres en las cenas familiares (las únicas en las que ellas podían participar), los chiquillos y los parásitos.
Los griegos (al igual que los romanos) comían sin servirse de cubiertos, con las manos, y tampoco empleaban platos. La única vajilla que usaban eran las copas y los cuchillos para trocear la carne. El hecho de que hoy utilicemos cubiertos en la mesa lo debemos a los árabes.
El vino, que acostumbraban a tomar mezclado con agua, no lo tomaban en el transcurso de las comidas, sino al final, mientras celebraban el simposio.
Era posible adquirir en el mercado comida ya preparada (lo que hoy llamamos "precocinados"). De este tipo de comida resultaban muy populares las salchichas asadas. Además era muy frecuente preparar carne, pescados y verduras asados a la brasa.
Pero el método más popular de preparación de comida era el hervido en ollas, bien fuera de barro cocido o de metal, sobre todo para sopas y gachas de cereal y legumbres, platos muy típicos y habituales entre la clase humilde.
El alimento fundamental era el pan (de cebada o mezcla de cereales era el más común), y el pan de trigo (artos) constituía una clase de pan más refinada y más cara. Eran muy abundantes las panaderías, e incluso la gente podía elaborar el pan en su propia casa (aunque esto más bien era propio de las clases aristocráticas, que podían contar con panaderos propios. Eran muy cotizados los lidios y los fenicios). En las panaderías el pan se hacía al horno, mientras que en las casas se usaban hornillos de barro cocido, con tapadera en forma de cúpula, o braseros, en los que se hacía un tipo de pan fino, blando y esponjoso, que después untaban con vino dulce. Ya existían múltiples variedades y formas de pan.
También era bastante empleado el queso, quizá de carácter humilde, pues no aparece mencionado muy a menudo en los textos que conservamos. Pero se sabe que era costumbre agregar al vino queso rallado, además se consideraba que era un poderoso reconstituyente mezclar vino con queso de cabra, que ya en los poemas homéricos se suministraba a heridos y enfermos.
Esta información procede de la siguiente fuente:
Grecia, Stefania Ratto, Ed. Electa, Barcelona, 2007
17/06/2007
Brindemos

El brindis es uno de esos actos que se cree que tuvo su origen en la antigua Grecia, concretamente en el siglo IV a. C. En los banquetes que celebraba la aristocracia era algo habitual que se produjeran envenenamientos, por lo cual se tomó la resolución de chocar las copas, provocando que los fluidos se entremezclaran en su encuentro y así demostrar que no contenían ningún veneno. Mediante esta acción convertían el banquete en una muestra de compromiso y amistad entre los comensales, ya que la frecuencia de envenenamientos por obtener un cargo o algún alto puesto en la sociedad aristocrática era una práctica bastante habitual y solía sembrar la desconfianza entre unos y otros. Gracias a un buen brindis los lazos de amistad se veían consolidados.
La explicación mitológica de este fenómeno la hallamos en torno a la figura del dios Dioniso: a causa de las borracheras que pillaban los hombres, Dioniso entraba en sopor, por lo cual resultaba necesario que lo despertaran con el choque de las copas e invocar de este modo su protección.
Otra teoría nos explica que cuando los comensales querían pedir más bebida a los sirvientes alzaban sus copas y las chocaban para hacerse oír y que les atendieran.
En la antigua Roma, por supuesto, esta costumbre también arraigó y llegó a ser igualmente de gran popularidad.
En esta ocasión el origen del término "brindis" no viene del griego, sino del alemán, y se le aplicó ya en el siglo XVI, tras la celebración de una victoria del ejército de Carlos V. Al celebrar el triunfo los mandos militares elevaron sus copas llenas de vino ante el emperador y dijeron: "Bring dir´s" (Yo te lo ofrezco). Así que desde entonces existe la costumbre de brindar en las celebraciones.
25/05/2007
Un conjunto de postales...
25/04/2007
Tesalónica
La primera ciudad que yo visité de Grecia fue... Tesalónica.
01/04/2007
La isla de Santorini
La isla de Santorini (antigua Thera)... quizá una de las más interesantes de Grecia, conocida por su erupción volcánica del siglo XVII a. C. (con la que se destruyó buena parte de la isla) y por sus típicas casas blancas y con elementos azules. Algunos expertos consideran que a partir de su destrucción tras la erupción volcánica surgió el mito de la Atlántida. Si usted no ha estado, sepa que no pretendo darle envidia: yo tampoco he estado allí, por ahora, y he de reconocer que en ninguna otra isla griega. Pero tras ver interesantes vídeos como los que podrán ver a continuación, a una se le queda el cuerpo con ganas de darse un paseo por allí. Puesto que de momento a muchos no nos es posible volar hasta allá con el avión hagamos un pequeño viaje con la imaginación a través de nuestro ordenador.
23/03/2007
La mano izquierda

Hay un aspecto claramente opuesto entre las antiguas sociedades griega y romana: mientras que los griegos consideraban a los zurdos como unos seres virtuosos, de talento especial, y Platón abogaba por usar ambas manos sin que prevaleciera una sobre otra, en la antigua Roma la izquierda tenía un sentido más bien funesto: por eso en sus augurios consideraban un mal presagio el hecho de que al observar el vuelo de las aves estas aparecieran por el lado izquierdo. Esto quedó reflejado en ambas lenguas: en latín "sinister" significa izquierdo, de donde ha llegado al español el término "siniestro" para referirse a las personas cuya parte del cuerpo predominante es la izquierda. Como el vocablo llegó también acompañado de todos sus sentidos negativos y peyorativos, el español terminó por tomar "izquierda" del vasco "ezkerra", adoptando así un término neutral. En cambio el griego eligió ya desde hace muchos siglos el término ἄριστος, (áristos) que significa "excelente, óptimo" para designar al zurdo (actualmente αριστερόχειρας [aristerójiras]). Los hijos de Roma hemos seguido la tradición latina y en determinadas circunstancias sociales dejamos que prevalezca el lado derecho: según el código de circulación vial, en un cruce sin señalizar tendrá preferencia el que venga por el lado derecho. Cuando nos damos besos en las mejillas para saludarnos comenzamos por la mejilla derecha. Los griegos hacen justamente lo contrario: en un cruce sin señalizar tendrá preferencia el que llegue por la izquierda, y al saludarse empiezan a besar la mejilla izquierda (por cierto, también es costumbre en Grecia que los hombres se den besos en la mejilla cuando se conocen bastante bien y hay confianza). Me resulta chocante el hecho de que en este mundo con una mayoría de diestros y tan pensado para los diestros haya algún lugar en el que la izquierda predomine en algún lugar, en algún aspecto... estos griegos no pueden dejar de sorprenderme.
Evidentemente el panorama cambió bastante en Grecia con la llegada del cristianismo, el cual afectó en general a todo nuestro mundo occidental: en la Biblia encontramos cien referencias favorables a la derecha y veinticinco desfavorables contra la izquierda. Al diablo se le retrata como a un zurdo. A los zurdos se les consideró durante tiempo personajes demoníacos y brujos malignos, en la Edad Media muchos de ellos acabaron en la hoguera. ¿Saben ustedes por qué tradicionalmente el anillo de casado se lleva en la mano izquierda? Porque de esa manera se consideraba que se ahuyentaba a los malos espíritus que amenazan el matrimonio. Todavía hoy en ámbitos religiosos podemos encontrar que se intenta a menudo "corregir" la tendencia zurda de algunos niños, aunque afortunadamente cada vez menos. La ciencia ha demostrado los grandes inconvenientes y perjuicios que puede sufrir alguien al ser forzado a usar la derecha siendo por naturaleza zurdo. Y aunque últimamente se goza de más libertad el mundo sigue pensándose únicamente para diestros. Recuerdo que en mi instituto en las aulas con sillas pala sí solía haber alguna con la pala colocada a la izquierda, pero en mi actual universidad (la Complutense) y en mi escuela de idiomas veo que las sillas para zurdos brillan por su ausencia.


